Los tipos de puntos de sutura básicos son cinco: el punto simple (puntos sueltos), el punto de colchonero vertical (o punto de Donati), el punto de colchonero horizontal, la sutura continua simple (surjete) y la sutura continua intradérmica. El punto simple es el más utilizado para cerrar la piel y la base de todos los demás; el resto se elige según la tensión de la herida, la facilidad para evertir los bordes y el resultado estético que se busque.
En esta guía verá cómo se hace cada punto, cuándo se usa y qué detalles conviene vigilar al practicarlo en una almohadilla de sutura. Es una guía de técnica para estudiantes de Medicina, Enfermería y Veterinaria: la decisión de cómo cerrar una herida real la toma un profesional en la práctica clínica, y el estudiante sutura pacientes solo bajo su supervisión.
En esta guía:
- Antes de suturar: lo que ocurre en la práctica clínica
- Principios comunes a todos los puntos
- Los tipos de puntos de sutura de un vistazo
- Punto simple (puntos sueltos)
- Nudo instrumental
- Punto de colchonero vertical (punto de Donati)
- Punto de colchonero horizontal
- Sutura continua simple (surjete)
- Sutura continua intradérmica
- Cómo practicar los puntos en una almohadilla
- Preguntas frecuentes
Antes de suturar: lo que ocurre en la práctica clínica
En un paciente, la sutura es el último paso de un proceso que dirige un profesional. Antes del primer punto se valora la herida (incluidas estructuras profundas como tendones, nervios o vasos), se informa al paciente y se obtiene su consentimiento, se limpia la zona, se aplica anestesia local y se trabaja con técnica aséptica: guantes, campo e instrumental estériles. También se decide si conviene suturar o si es preferible otra forma de cierre.
Nada de eso se entrena en casa. Lo que sí puede practicar sobre una almohadilla es lo que viene después: la técnica de cada punto, el nudo y el criterio para elegir entre unos y otros.
Principios comunes a todos los puntos
Cómo sujetar el portaagujas y cargar la aguja
El portaagujas se sujeta clásicamente con el pulgar y el anular en las anillas, con el índice apoyado a lo largo del instrumento para estabilizar la punta. Algunos cirujanos lo sujetan en la palma de la mano, sin meter los dedos en las anillas, para manejar ángulos difíciles; para soltar la aguja y anudar se vuelve a las anillas.
La aguja se coge con la punta del portaagujas, perpendicular a sus ramas, en la unión entre el tercio proximal (el del hilo) y el tercio medio. Si la sujeta demasiado cerca de la punta o del extremo del hilo, es fácil que se doble.
Entrada a 90 grados y eversión de los bordes
La aguja entra y sale de la piel en ángulo recto y avanza siguiendo su propia curvatura, con un giro de muñeca, no empujando en línea recta. Así el punto abarca más tejido en profundidad que en superficie y, al anudarlo, los bordes quedan ligeramente levantados: es la eversión. Merece la pena buscarla, porque los bordes tienden a hundirse a medida que la cicatriz se contrae.
Simetría y distancia entre puntos
Entrada y salida deben quedar a la misma distancia del borde y a la misma profundidad en ambos lados; si no, un borde queda más alto que el otro. Como referencia, la separación entre dos puntos suele ser similar a la distancia entre el punto de entrada y el borde.
Tensión justa y manejo suave
El nudo solo debe aproximar los bordes. Si aprieta de más, cuando aparece el edema en las horas siguientes el punto puede cortar la piel y comprometer su riego. Levante el borde con las pinzas (sujetas como un lápiz) sin aplastarlo, o con un gancho de piel.
Los tipos de puntos de sutura de un vistazo
| Punto | Cuándo se usa | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Punto simple (puntos sueltos) | Cierre de la piel en la mayoría de las heridas sencillas | Cada punto es independiente: si uno falla, los demás siguen cerrando |
| Colchonero vertical (Donati) | Bordes que tienden a invertirse; piel laxa; tensión moderada | Si se aprieta de más, deja marcas transversales; no se usa en la cara, la palma ni la planta |
| Colchonero horizontal | Piel con tensión, gruesa o frágil, como la palma de la mano | Si se aprieta de más, puede comprometer el riego del borde |
| Sutura continua simple (surjete) | Incisiones largas, rectas y con poca tensión | Rápida, pero si el hilo se rompe puede aflojarse toda la línea |
| Sutura continua intradérmica | Cierre estético de incisiones rectas, limpias y sin tensión | No atraviesa la superficie de la piel; exige más precisión |
Punto simple (puntos sueltos)
Es el punto de elección para suturar la piel en cirugía menor y el primero que conviene aprender. Cada punto se coloca y se anuda por separado, de modo que puede ajustarse uno a uno y, si uno falla, los demás siguen sosteniendo los bordes. El Manual MSD lo describe con detalle.
- Cargue la aguja como se ha descrito y estabilice el primer borde con las pinzas, sin aplastarlo.
- Clave la aguja a 90° a unos milímetros del borde y hágala avanzar siguiendo su curvatura. Si los bordes están muy juntos, puede atravesar ambos de una vez; si hay resistencia o la herida es ancha, sáquela por el centro de la incisión y vuelva a cargarla.
- Entre en el borde opuesto desde dentro, a la misma profundidad, y salga por la piel a la misma distancia del borde que en la entrada.
- Tire del hilo hasta que en el lado de entrada quede un cabo corto, de unos pocos centímetros.
- Anude con el nudo instrumental (lo vemos a continuación), aproximando los bordes sin apretar de más, y deje el nudo a un lado de la incisión, no encima.
- Corte los cabos y coloque el siguiente punto a una distancia similar a la que separa la entrada del borde. En incisiones largas resulta útil colocar el primer punto en el centro.
Nudo instrumental
En cirugía menor se anuda casi siempre con el portaagujas; el anudado a mano se reserva sobre todo para las ligaduras. La base es el nudo de cirujano: una primera lazada doble seguida de lazadas simples, cada una en sentido contrario a la anterior.
- Sujete el cabo largo (el de la aguja) con la mano no dominante y dé con él dos vueltas alrededor de la punta del portaagujas.
- Atrape con el portaagujas el extremo del cabo corto, llévelo al otro lado de la incisión y tire de ambos cabos en direcciones opuestas, en paralelo a la piel, hasta que los bordes se aproximen. Al cruzar así los cabos, la lazada queda plana. Es la primera lazada, doble.
- Dé una sola vuelta en sentido contrario a la anterior, atrape de nuevo el cabo corto y tire hacia el lado opuesto: segunda lazada.
- Repita alternando siempre el sentido. Con hilo trenzado suelen bastar tres lazadas en total; con monofilamento, como el nailon o el polipropileno, conviene añadir una más.
Alternar el sentido es lo que hace que las lazadas queden planas y formen un nudo cuadrado (o nudo llano). Si repite el mismo sentido, obtiene un nudo «de abuela», que tiende a deslizarse.
Punto de colchonero vertical (punto de Donati)
El colchonero vertical, también llamado punto de Donati por el cirujano italiano Mario Donati, combina en un solo punto una toma lejana y profunda, que aproxima los planos dérmico y subdérmico, con otra cercana y superficial, que alinea la epidermis y evierte los bordes. Se usa en heridas cuyos bordes tienden a invertirse, en zonas de piel laxa como el dorso de la mano o el codo, y en heridas con tensión moderada. Su inconveniente: si se aprieta de más, deja marcas transversales en la piel. No se usa en la cara, la palma de la mano ni la planta del pie, donde está contraindicada una toma profunda a ciegas. Puede consultar la técnica completa en el Manual MSD.
- Toma lejana y profunda. Entre a 90° bastante más lejos del borde que en un punto simple (como orientación, a unos 4-8 mm, o más en piel gruesa) y pase la aguja por debajo de la dermis.
- Salga en el lado opuesto a la misma distancia del borde y a la misma profundidad.
- Invierta la aguja en el portaagujas (cárguela «de revés») para volver hacia el lado de partida.
- Toma cercana y superficial. Entre en el mismo lado por el que acaba de salir, en la misma línea, a 1-2 mm del borde y a poca profundidad.
- Salga en el lado de partida, también a 1-2 mm del borde, y anude en ese lado con tensión suave.
Una regla para recordarlo: «lejos-lejos, cerca-cerca». Las dos tomas profundas deben quedar a la misma profundidad, y las dos superficiales también; si no, los bordes quedarán desnivelados.
Punto de colchonero horizontal
En el colchonero horizontal, dos pasadas paralelas dejan un asa de hilo a cada lado de la incisión. Reparte la tensión a lo largo del borde y ayuda a evertirlo. Es útil en la superficie palmar de la mano y de los dedos, donde los puntos simples pueden desgarrar la piel, en zonas de dermis gruesa como la espalda o la planta del pie, en piel frágil y en heridas con tensión. Su riesgo es el contrario de su virtud: si se aprieta demasiado, puede comprometer el riego del borde. El Manual MSD lo explica con ilustraciones.
- Entre a 90° en un lado, más lejos del borde que en un punto simple (unos 5-10 mm).
- Salga en el lado opuesto, a la misma distancia del borde.
- Invierta la aguja, desplácese unos 5 mm a lo largo de ese mismo borde y vuelva a entrar, paralelo a la primera pasada.
- Salga en el lado de partida, a la misma distancia del borde, y anude junto al cabo inicial aproximando los bordes con suavidad.
Sutura continua simple (surjete)
En la sutura continua, un solo hilo recorre toda la incisión y solo se anuda en los extremos. Es rápida y reparte la tensión a lo largo de la línea; su punto débil es que, si el hilo se rompe en un tramo, puede aflojarse la sutura entera. Además, la tensión de cada pasada es difícil de ajustar y la eversión suele ser peor que con puntos sueltos, por lo que en cirugía menor de piel se usa menos. Encaja en incisiones largas, rectas y con poca tensión.
- Coloque un primer punto simple en un extremo y anúdelo, sin cortar el cabo largo.
- Avance con pasadas sucesivas de un borde al otro, todas a 90°, a la misma distancia del borde y con el mismo avance entre ellas. Por encima, el hilo cruzará la incisión en diagonal.
- Mantenga una tensión uniforme en cada pasada, sin fruncir los bordes.
- Al llegar al otro extremo, anude usando el asa de la última pasada como si fuera el cabo corto.
Sutura continua intradérmica
En la sutura intradérmica, el hilo avanza dentro de la dermis con pasadas pequeñas y horizontales que alternan entre ambos bordes, sin atravesar la superficie de la piel salvo en los extremos. Da un cierre muy estético en incisiones rectas, limpias y sin tensión, y es útil cuando retirar los puntos sería difícil, por ejemplo en niños pequeños. Se hace con hilo de 4/0 o 5/0, reabsorbible (como la poliglactina o la polidioxanona) o monofilamento no reabsorbible (como el nailon o el polipropileno); la seda, en cambio, está contraindicada en esta técnica. La técnica está descrita en el Manual MSD, que la llama sutura subdérmica continua.
- En una herida profunda, primero se aproxima el plano subcutáneo con puntos profundos.
- Ancle el hilo en un extremo de la incisión.
- Dé pasadas pequeñas, horizontales y de tamaño similar dentro de la dermis, alternando de un borde al otro y siempre en el mismo plano.
- Avance un poco con cada pasada, sin dejar huecos a lo largo de la incisión.
- En el otro extremo, tense con suavidad y ancle el hilo. En la práctica clínica, cuando no se va a retirar, el nudo final se entierra bajo la piel.
Cómo practicar los tipos de puntos en una almohadilla de sutura
- Siga un orden. Nudo instrumental y punto simple primero; cuando le salgan regulares, colchonero vertical y horizontal; después, la continua simple y la intradérmica, que piden más control.
- Use una almohadilla de varias capas. Para el colchonero vertical y la intradérmica necesita distinguir la piel del tejido que hay debajo, algo que la fruta o la tela no permiten. Si duda qué modelo elegir, lea nuestra guía de almohadillas de sutura.
- Revise con un criterio fijo. Misma distancia al borde en ambos lados, separación regular, bordes ligeramente evertidos y nudos al mismo lado, sin estrangular.
- Cambie de hilo. Con monofilamento notará que el nudo se desliza más y pide una lazada extra; con trenzado, que el hilo se anuda con más facilidad.
- Reutilice la almohadilla. Cuando termine una línea, corte los puntos y vuelva a suturar la misma incisión, o haga una nueva con el bisturí.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el punto de sutura más utilizado?
El punto simple, también llamado puntos sueltos. Es el de elección para cerrar la piel en cirugía menor y la base de los demás puntos.
¿Qué diferencia hay entre el colchonero vertical y el horizontal?
En el vertical, las dos tomas van en la misma línea perpendicular a la herida, una lejana y profunda y otra cercana y superficial; destaca para evertir bordes que tienden a hundirse. En el horizontal, dos pasadas paralelas dejan un asa a cada lado; reparte la tensión y es útil en piel gruesa, frágil o con tensión.
¿El punto de Donati es el colchonero vertical?
Sí, son el mismo punto: se llama así por el cirujano italiano Mario Donati. Si encuentra los dos nombres en distintos manuales, se refieren a la misma técnica.
¿Puntos sueltos o sutura continua?
Los puntos sueltos permiten ajustar cada punto y, si uno falla, los demás aguantan; la sutura continua es más rápida y reparte la tensión, pero depende de un solo hilo. La elección depende de la herida y la hace el profesional que sutura.
¿Qué es la sutura intradérmica?
Es una sutura continua que avanza dentro de la dermis, sin atravesar la superficie de la piel salvo en los extremos. Se usa para cerrar de forma estética incisiones rectas, limpias y sin tensión.
Siga aprendiendo
Para estudiar la técnica con calma y en español, consulte nuestro libro Suture como un cirujano. Para practicar cada punto, nuestro Suture Practice Kit incluye una almohadilla de silicona de 3 capas reutilizable, el instrumental básico y 20 hilos de sutura de práctica variados (solo para formación), con un ebook y vídeos gratuitos del Dr. Buck Parker en inglés. Después, repase los tipos de suturas quirúrgicas y los errores más comunes al suturar.